domingo, 21 de junio de 2009

Ahora recuerdo, fue en el Quinto Pino

Tras pasar la noche recorriendo la cama de lado a lado, intenté levantarme de ella, difícil el whisky de la noche anterior me ataba a ella. Ah que noche, ahora recuerdo, estuve en el QUINTO PINO. Cuando llegaba vi un grupo de jóvenes que flotaban en el humo de la mariguana mientras sus mentes divagaban con noches de lujuria y pasión desenfrenada, que ilusos. El melenas con un gesto de la mano me invitó a unas caladas que rechacé también con un gesto; pa mariguana iba yo.
Tomé varias copas mientras observaba y me di cuenta que lo único que me diferenciaba de los cráneos de vacuno que decoran el lugar es que yo aun retenía líquidos.
Junto con mi colega el Maki bebíamos y observábamos las chicas; chicas que los más caliente que tenían eran las manos con las que tiraban los dardos de la diana electrónica y que de salidas solo tenían la punta de sus zapatos.
Volví en mi cuando el Maki me pellizcó y me dijo:
- Vamos, esta noche no tocamos pelo.
Yo asentí con la cabeza para no abrir la boca y evitar que de ella se saliera la bebida sobrante. Me retiré del apoyo que me mantenía erguido, la barra, y equilibrando el peso en los dos pies me dirigí a la puerta. Al salir vi que seguía la nube de humo de maría y flotando en ella los jóvenes. Sin pararme, por si no podía reanudar el paso, les dije:
-Ayyy coleguitas
No se si sus oídos aun podían escuchar y si lo hicieron no se si entendieron mi balbuceo.
Me dirigí a la cama o al menos allí amanecí. Estaba decidiendo si los churros me aplacarían el estomago o lo contrario cuando me sobresalto una vibración en la entrepierna. Jo, cuanto tiempo hace que ahí no vibra nada. Era el móvil en mi bolsillo, un mensaje del maki, en la BODEGA te espero.

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